El Atlético de Madrid sufrió muchísimo en la primera mitad. Un gol de Ferrán Torres en el minuto 27 puso en ventaja al Barcelona ante el cuadro colchonero en el Metropolitano, en el partido de vuelta de las semifinales de Copa del Rey.
Ferrán recibió por la derecha un pase en profundidad de Lamine Yamal y batió a Musso con un tiro raso y cruzado y en el que el cancerbero atlético estuvo lento en la salida.
El resultado clasificaba, en el ecuador del partido, al Barcelona para la final, después del empate a cuatro de la ida. El equipo de Hansi Flick era muy superior en esta primera parte, con un Atlético desorientado y superado por el rival. Muy sometido el cuadro colchonero.
También por las circunstancias, porque el Atlético fue cosido a tarjetas. En el minuto 6, Azpilicueta vio cartulina amarilla, revisada y confirmada por el árbitro Munuera Montero tras ver la jugada, una entrada a Raphinha, en el monitor del VAR. También vieron amarilla en la primera mitad Reinildo, De Paul, Julián Alvarez y el entrenador Simeone, y por parte del Barcelona, De Jong.
Todo eso hizo que el Cholo le diese la vuelta por completo al once en el descanso, con tres cambios, algo que sólo suele hacer cuando las cosas van realmente mal. Entraron Clément Lenglet, Javi Galán y Alexander Sorloth. Se marcharon Reinildo, Azpilicueta y Giuliano. Los dos laterales, ya decimos, tenían amarilla. La entrada de Lenglet hizo que se cambiase el dibujo a un 5-3-2, con Llorente en el lateral derecho, Lenglet acompañando a Giménez y Le Normand en el centro de la defensa, y Galán en la izquierda.